No conozco carreteras sin curvas.

Puedes hacer kilómetros y kilómetros en línea recta pero al final aparece una curva tarde o temprano.

Un Stop, un semáforo, un peatón, un frenazo brusco, un bache, un socavón, los motivos para no relajarse son de diversa índole, más o menos graves, pero siempre condicionantes de la marcha.

Saber prestar atención a los detalles y tener claro el destino ayuda a superar las trabas de esa carretera que todos queremos sin curvas pero que las tiene, como todas.

Me gustan las cerezas.