El día que comí con Anthony Quinn
Me encontraba en una playa de arena verde y agua roja. Resultaba extrañamente conocido el paseo, donde el viento no paraba de golpearme el rostro en un día más gris que soleado.
Mi acompañante, que no tengo ni idea de quien era pero si su género, callaba a mi lado mientras esperábamos algo que aún hoy desconozco que es.
Tras unos minutos de contemplación en la singular playa inicié mi paseo por la orilla, dejando que el rojo del mar salpicara mis piernas, y que la arenilla verdosa se me enganchara dándome un toque de alien.
Además, si al principio del caminar no iba solo, ahora si lo estaba.
Pero allí todo era normal, incluso que había pasado de llevar unos tejanos en el paseo a verme en pantalones cortos sentado al borde del mar.
Fue en ese momento cuando noté la mano de un hombre que me sacudía de manera graciosa la arena de las piernas, era Anthony Quinn !!!
A.Q. : " No debes de dejar que la arena esté mucho rato en contacto con la piel "
L.: " Gracias, aunque creo que no me pasará nada , ejem, sr. Quinn "
Mi cara era todo asombro y seguro reflejaba también la admiración que me despertaba.
Al momento me vi sentado en una mesa, cerca de la playa presupongo, junto al famoso actor, algunas personas más que no reconocía y una mujer que parecía ser su " lo que necesite yo lo tengo ".
En aquel mundo debía ser algo natural el buscar bajo el asiento la carta, así que no dudé ni un instante en cogerla par ver lo que el restaurante me ofrecía.
No recuerdo conversación alguna entre nosotros, se que hablábamos pero no de qué. El lo hacía con un gracioso acento y cuando algo no quedaba claro aparecía doña "lo se todo" para puntualizar.
L. : " Sabe sr. Quinn, su hijo tiene una casa donde vivo yo, en Castelldefels, tiene las llaves de la ciudad y todo !!! "
A.Q. : " Lo sé, Lorenzo ama esa ciudad, sus obras adornan varios puntos de tu pueblo "
Y eso es cierto, en aquel mundo y en el mío, Lorenzo Quinn vive parte de su tiempo en Castelldefels, donde es muy reconocido y donde ha legado algunas obras increibles.
Tras ese toque familiar me levanté para hacer una llamada, al parecer no tenía móbil, y sí una cita anterior.
Pero el sr. Quinn lo entendió como un desprecio a su invitación y raudo, se levantó , cogió el plato de calamares con huevo duro que tenía en la mesa y me lo tiró por encima, jurando en Arameo !!
No me dió tiempo a decir nada, pero no hizo falta.
La secre intervino con rapidez para disculparse mientras le explicaba todo al genio, que horrorizado me miraba envuelto en calamares y huevo.
No se disculpó, solo me hizo un gesto con la mano para que me sentara, llamó a alguien que llegó envuelto en un traje negro y este llegó con varias bolsas con ropa.
Todo a mi gusto, todo a mi medida.
Desgraciadamente mi tiempo en ese mundo se acabó y tuve que regresar al mio, donde el agua es azul y desde luego la arena no es verde, pero os aseguro que la comida fué excelente.



Diablillo, vampiro.....que más da........reflexivo, optimista y vital es como me manifiesto entre los humanos, los que respeto y los que soporto.


Alicia dijo
Ahora que os tengo juntitos,¿ no te lo han dicho nunca?, te pareces un montón, uis , bueno era un actorazo y tenía carácter, o al menos es lo que me transmitía o me transmite cuando veo alguna de sus películas.
petonets
23 Enero 2007 | 04:56 PM