Ha pasado un fin de semana más, pero no ha sido nada vulgar para mí.

Alguien, casi olvidado en el tiempo, se puso en contacto conmigo por un tema concreto que no viene al caso.

Lo cierto es que esto ocurrió antes de las fiestas de navidad y no ha sido hasta este viernes pasado cuando nos vimos.

El reencuentro fué sin duda "cómodo" y lo entrecomillo para recalcar la sensación que tuve durante todo el tiempo que pasamos juntos.

Hacía más de cinco años que no nos veíamos, y antes de esa última vez, no puedo recordar cuanto tiempo había pasado sin saber el uno del otro.

Nunca fuimos de esos amigos inseparables y sin embargo el viernes pasado lo pareció, o simplemente descubrimos que tenemos mucho que ofrecernos entre nosotros.

La sensación de que el tiempo no pasa entre los amigos, pese a la distancia, ya me era conocida, pero en este caso no existía ese lazo de complicidad previo.

Se que algo ha cambiado entre nosotros desde el viernes, porque ahora si hemos creado esa cadena invisible de unión, y no se va a romper fácilmente, porque sabemos los dos que no es fácil crearla y lo sabremos valorar.

No ha sido un fin de semana vulgar, he ganado alguien que suma en mi vida, un lujo que no es fácil alcanzar, algo que no depende muchas veces de uno mismo ( quizás ninguna ).

Soy un tipo con suerte.