Llevo días de pintor, pero de los de brocha gorda, en un arrebato lleno de impulsividad, me he puesto manos a la obra.

Comprar lo necesario, elegir el color y buscar el momento, así va todo.

Entonces comienza mi transformacion en un casi angel de Machín, que le preguntaba al pintor si en el cielo no hay angelitos negros.

Rodillo en mano a veces y con la brocha en otros momentos, voy extendiendo la pintura por mi dormitorio, dándole el tono que estaba buscando.

Me convierto en papa pitufo, sólo que amarillo, parece que mis nuevas paredes se han fundido en mi, quizás no sea el trabajo de un profesional, pero y aquello de la satisfacción personal ?

Me encanta como ha quedado todo, además me he comprado un nuevo cuadro y nuevas cortinas, me gusta tanto el resultado final que estoy por no salir nunca más de la habitación !!

Sólo me falta buscar una inauguración adecuada, pero para eso primero debo de saber el quién, el cómo y el cuándo...el dónde está muy claro no ?

Habemus color nuevo en habitaculus !!!!!!